martes, octubre 09, 2007

El Problema De EFE.

Otro hilo de esta compleja madeja me aparta esta semana de la profecía que he venido repitiendo hace rato: ¡La recesión de EE.UU. nos arrastrará a todos! Hasta los noticiarios destaparon que la baja del dólar es su culpa y el gobierno está ante el dilema de salvar al sistema productivo (exportadores) o especulativo (bancos) en la próximo ajuste de la tasa de interés del Banco Central (BC).


El problema de EFE es que, en los ’80, la Junta de Gobierno decidió que el transporte de carga se haría en camiones y no en trenes. Por eso se privilegió la construcción de caminos y carreteras, en vez de líneas férreas, se terminó el servicio del longitudinal norte (más conocido como longinos), se abandonaron los ramales (de cordillera a mar), sólo sobreviviendo el del Maule, etc. Luego vino la ‘democracia’ y se liquidaron todas las líneas sobrevivientes, el ‘Estado’ se reservó la más emblemática, pues era la única que contaba con un buen flujo de pasajeros y se creyó ilusa, por no decir estúpidamente, que con eso bastaba “para darse vueltas”. Pero la casuística mundial dice que el ferrocarril no puede sobrevivir sólo con el transporte de pasajeros. Después de más de 20 años de privilegios tributarios (menor impuesto al diesel), el transporte interprovincial de pasajeros y carga se trasladó desde el ferrocarril a buses y camiones. Es más, mucho tiempo antes esta tendencia había acabado con el cabotaje (transporte de carga entre puertos chilenos), salvo para la zona austral (dado su carácter insular). Otra antigua tradición sacrificada en pos de esta modernidad ‘sobre ruedas’.
La física nos dice que, por el mismo gasto energético que implica mover una tonelada un kilómetro en camión, un tren mueve la misma tonelada 16 y un barco 32. Si, desde la llegada de andresito a teatinos 120, la economía es Dogma, ¿por qué se subvenciona la alternativa menos eficiente y, por lo tanto, más cara? Por la sencilla razón de que da más empleo tener mil camiones ‘aplanando carreteras’ que un barco haciendo cabotaje o una decena de trenes siendo la columna vertebral de Chile. El mismo proceso está detrás del Transmula. Si el Estado siempre tendrá que subvencionarlo, ¿por qué no lo hizo estatal de una y se ahorró el cacho de esos intermediarios truchos? Tú y yo tendremos que mantener una caterva de inútiles por siempre.
El problema es que la única verdad sobre este planea es el clásico dividi vincit: DIVIDE Y VENCERÁS. Es más fácil, para el Estado, controlar una sociedad atomizada y donde cada partícula compite contra su vecina que una sociedad unida contra un único ‘enemigo’. Al estar absorbidos totalmente por la dura faena de acabarse entre sí, no les queda tiempo para darse cuenta que sólo están luchando por las migajas, mientras los grandes conglomerados se llevan la torta entera, bajo la atenta coima de los ‘funcionarios públicos’. El pueblo jamás fue unido ni lo será, la tendencia es irreversible. Esa es la razón de fondo del Transmula: se subdividieron los recorridos para ganar más plata en la ‘lógica’ privada del mayor retorno mediante la menor inversión (de ahí el colapso crónico del sistema). Por eso este año también puso de moda otra sub., y no me refiero a la sub. 20, sino a los subcontratados.
¡SIEMPRE SEREMOS SUBDESARROLLADOS! Primero dijeron el 2010, ahora andresito, el goleador del ano, volvió a shutear la meta pa’l 2020. ¡Resulta que pa’l 2020 no va a existir este mundo! El pueblo es un burro, al que siempre le ponen una zanahoria atada a un palito para que traslade la carga, pero nunca coma las ganancias. Y, si se bota a choro, pa’ eso están los pacos y los milicos. ¡No olvidemos Iquique!
Frente a la tendencia universal de decadencia mundial, EFE es una gota en un huracán que lo arrasa todo. Si no sale de la ciudad, será el próximo en caer. Es imposible que sea ‘rentable’, por eso es que no ha sido privatizado, no puede competir contra buses y camiones, pues ya están demasiado afincados en la idiosincrasia y cambiar la mentalidad es más difícil que cambiar de gobierno.
Todavía resuena en mí la frase: “uno que tiene camiones”. Era signo de ascenso social allá en los ‘80, aun lo recuerdo, a pesar de que era sólo un niño y, supuestamente, no entendía estas cosas de “los grandes”. Desde entonces que la frase la encontraba extraña. Igual que esta: “Cuando Chile crece, todos crecemos”. Resulta que cuando los camioneros crecieron más, Chile dejó de crecer. En realidad la frase correcta es: “Si Chile crece, es que estás empequeñeciéndote”.
La alianza público-privada requiere de un quórum calificado social para que ello ocurra, es decir, de tu complicidad. El esclavo quiere ser esclavo, si no lo quisiera, no lo sería o moriría en el intento, lo cual es otra forma de no serlo. Cuando una sociedad completa asiente a semejante “estado de las cosas”, ya no se vive en una nación, sino en un campo de concentración. Por eso la evasión está de moda en Shile: drogas, sexo, viajes al extranjero, farándula, fútbol, solidaridad, etc. Todo con tal de no tomar consciencia de lo preso que estás.
Yo estoy contigo, y tú.

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